20 de febrero de 2010

¿Es posible sentirse solo viviendo en España?

Desde mi punto de vista: no. Todos los españoles que he encontrado en mi vida son muy sociables y simpáticos y nunca permiten que las personas estén tristes.


En Polonia la gente en las calles se comporta con mucha precaución. Si no conoce a alguien, no sonríe a esa persona, no dice nada, pasa sin mostrar interés o simpatía. No es que los polacos sean antipáticos, sino que generalmente, somos cerrados.


Cuando llegue por primera vez a Madrid y casi todos los españoles que encontré sonreían o incluso decían “¡Hola!” aunque yo era una extaña, estuve muy sorprendida. “¿Qué pasa?” – pensaba todo el tiempo – “¿Estoy marchada? ¿Tengo una mancha en el nariz?”


Después me acostumbré al comportamiento de los españoles y me gustó el hecho que fueran tan extrovertidos.


Si en Polonia algún chico me dijera: “Hola, qué guapa eres!”, yo me escaparía corriendo porque eso no es normal para los polacos, pensaría que él no tiene tacto o que está loco. En mi país es extraño decir algo así a alguien que se ve por primera vez, tampoco se guiña el ojo . Si a un chico le gusta una chica que no conoce nunca se lo dice, sólo puede preguntar por ejemplo “¿Qué hora es?”, somos desconfiados y prudentes. Comparando a los polacos con el clima podríamos decir que nosotros somos templados. Los españoles son más calientes.


Me acuerdo un día en España en el que fui a un parque. Mis compañeras estuvieron paseando y yo me senté en un banco porque hacía mucho calor y, por eso, estaba muy cansada y me dolía la cabeza. Estuve sentando allí no más de cuarenta minutos y diez personas pararon para pregutarme: “¿Todo está bien? ¿Te pasa algo?”. Fueran muy solidarias. Una familia pasó susurrando: “¡Está sola! ¿Por que está sola? ¿Qué pasa?”.


Cuando volví de España y los vendedores de las tiendas polacas se comportaban como máquinas, trabajando sin ninguna sonrisa, empecé a reflexionar sobre por qué los españoles eran más alegres y más valientes.


Claro que es interesante que seamos distintos. Por supuesto que está bien que las personas se diferencien las unas de las otras, hay muchas culturas y estilos de vida, pero creo que es más facíl ser abierto y, a veces, pienso que a nosotros, a la gente del norte, simplemente nos falta el sol.




Paulina

1 comentario:

  1. Es la verdad que los españoles son alegres y llenos de energía. Sin lugar a dudas los polacos también. Nuestro país es muy variado. Estoy de acuerdo que algunos nuestros compatriotas pueden crear apariencias equívocas. No olvidemos que eso no significa que los polacos son cerrados. Creo que los polacos tienen muchos rasgos positivos. La franqueza no es nuestra cualidad innata pero con el paso del tiempo intentamos a aprenderla.

    Dominika M.

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